Ad Clicks : Ad Views :

La maldición Ferrari

/
1152 Visitas
Fangio será, hasta el año 2000, el único piloto que, siendo previamente campeón con otra escudería, logra coronarse campeón conduciendo un Ferrari. El hombre que rompe la marca es el legendario Michael Schumacher.
Fotografía tomada de thisisf1.com

En 1951, Juan Manuel Fangio logra su primer título como piloto de Fórmula 1 y el segundo consecutivo para su escudería, Alfa Romeo SpA. El año anterior, Giuseppe Farina, se había coronado como primer campeón de la gran carpa. Los títulos de 1952 y 1953, quedaron en manos de Alberto Ascari, piloto de la escudería Ferrari. Tuvieron que pasar cuatro temporadas para que Fangio volviera a la senda del triunfo: en 1955 gana su segundo título pilotando un Mercedes-Benz. En 1956, con la Scuderia Ferrari; y 1957, con la Officine Alfieri Maserati.

Fotografía tomada de El Clarín.

Las estadísticas nos dicen que los pilotos que llegaron a Ferrari, siendo ya campeones del mundo, no pudieron ganar premios con la escudería italiana. Mario Andretti protagoniza uno de los casos más peculiares. Fue piloto de Ferrari para las temporadas 1971 y 1972. Luego pasa a ser piloto de distintas escuderías, hasta que en 1978 gana su único título pilotando para la John Player Team Lotus. Como buen hijo pródigo vuelve a Ferrari para la temporada 1982, y ocupa al final de la temporada el puesto diecinueve en la general por pilotos. Una temporada de pesadilla para los tifosi.

Fangio será, hasta el año 2000, el único piloto que, siendo previamente campeón con otra escudería, logra coronarse campeón conduciendo un Ferrari. El hombre que rompe la marca es el legendario Michael Schumacher, quien luego de obtener dos títulos mundiales con la Mild Seven Benetton Ford, llega en 1996 a Ferrari y logra cinco títulos consecutivos para los tifosi, entre los años 2000 y 2004.

Las estadísticas nos dicen que los pilotos que llegaron a Ferrari, siendo ya campeones del mundo, no pudieron ganar premios con la escudería italiana. Mario Andretti protagoniza uno de los casos más peculiares. Fue piloto de Ferrari para las temporadas 1971 y 1972. Luego pasa a ser piloto de distintas escuderías, hasta que en 1978 gana su único título pilotando para la John Player Team Lotus. Como buen hijo pródigo vuelve a Ferrari para la temporada 1982, y ocupa al final de la temporada el puesto diecinueve en la general por pilotos. Una temporada de pesadilla para los tifosi.

Alain Prost fue dos veces campeón del mundo como piloto de la Marlboro McLaren International. Logró títulos consecutivos en los años 1985 y 1986. Como dos veces campeón del mundo, llega a Ferrari en 1990, año en que ocupa el segundo lugar en la general por pilotos. En 1992, el aún piloto de Ferrari, ocupa el quinto puesto en la general. Solo hasta 1993 logra su tercer título como piloto, pero ya corriendo para la Canon Williams Renault.

Fotografía tomada de Mundo Deportivo.

Para el año 2004, la Mild Seven Renault F1 Team, ya daba de qué habar en la gran carpa. Sin tener el motor más poderoso de la competición, mostraban una buena relación entre potencia y aerodinámica. El chasis del Renault R24, mostraba por mucho ser el más equilibrado, lo que le permitía mejor rendimiento en los circuitos sinuosos, y no sufrir en las pistas de velocidad, como lo es la mítica Monza. La Renault no conquistó títulos ese año, pero se perfilada como favorita para la siguiente temporada. En 2005 el piloto español Fernando Alonso levanta su primer título a bordo del Renault R25. El auto evolucionó como se esperaba, imponiéndose de forma contundente sobre los Ferrari. Alonso repite su hazaña en 2006 a bordo del Renault R26. La prensa mundial lo miraba con lupa: el joven piloto parecía ir tras el récord de los siete campeonatos mundiales que ostenta Schumacher.

En 2010, Fernando Alonso arriba a la escudería Ferrari. Corre para ellos entre 2010 y 2014. La apuesta de Alonso era lógica: si quería inscribir su nombre entre las leyendas de la F1, conducir para Ferrari era, en el papel, la apuesta menos riesgosa. Pero 2010 no fue el año para el piloto asturiano. La Red Bull Racing venía trabajando en un auto prometedor, armado con un motor potente y confiable. La Red Bull le apostó al presente y al futuro. Mark Webber, piloto experimentado, y Sebastian Vettel, el joven piloto alemán, fueron los llamados por la escudería para conseguir lo que parecía imposible: ganar títulos consecutivos. Vettel será campeón con la Red Bull entre 2010 y 2014, los mismos años que Fernando Alonso corrió para la Ferrari.

Fotografía tomada de la Vanguardia.

Pero como la historia está llamada a repetirse, para la temporada 2015 es Sebastian Vettel quien decide vestirse de rojo. Tras obtener cuatro títulos con la Red Bull, pasa ser piloto de la escudería italiana. Mal momento para cambiar. Es en 2014 cuando la F1, luego de setenta y cinco años de correr con motores V10 y V6, pasa a utilizar motores turbo-híbridos apoyados en baterías que se recargan con cada frenada del carro. Se pasa de los motores a las unidades de potencia.

Al cambiar el sistema, uno de los grandes damnificados es la Ferrari, que parecía no estar preparada para los nuevos desafíos que imponía la competencia. Este cambio ayudó a encumbrar a la Mercedes AMG F1 Team, equipo que desde el 2014 lo ha ganados todo: tres títulos con Lewis Hamilton y uno con Nico Rosberg.

Solo Juan Manuel Fangio y Michael Schumacher llegaron como campeones a la Ferrari, y lograron títulos con la escudería italiana. La estadística sobre Sebastian Vettel aún se está escribiendo, y quizá, sea el tercer piloto en lograr la hazaña. Lo cierto es, que la Ferrari ha mostrado problemas de confiabilidad en sus unidades de potencia, mientras que la Mercedes parece imbatible. También, para finalizar, cabe apuntar el potencial que ha mostrado la Red Bull Racing en esta era híbrida, que, de contar con un motor potente, podría amenazar el reinado de los alemanes el próximo año.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
This div height required for enabling the sticky sidebar
Esta web utiliza cookies puedes ver aquí la Política de Cookies. Si continuas navegando estás aceptándola.