Ad Clicks : Ad Views :

Mockus, el símbolo

Mockus ya no es el pedagogo obstinado que enseñaba con parábolas y analogía. Mockus es ahora un símbolo.

A Mockus, la enfermedad lo ha devastado desde aquel año 2010 en que, en plena campaña presidencial, confesó que tenía Parkinson. Anoche, no hay que negarlo, fue doloroso verlo en ese vaivén constante que produce una enfermedad tan cruel. Ya sabíamos de su dificultad para hilvanar un argumento, ya sabíamos que, como hombre de acción, estaba cada vez más limitado. Pero anoche lució indefenso detrás de Juanita Goebertus, quien defendía, con absoluta coherencia y entereza, al país que añora la paz de los amigos de la guerra. Porque sus palabras no solo buscaban defender a una institución en ciernes, llamada JEP, sino defender el futuro de millones de colombianos que no han visto cesar la horrible noche.  

Mockus ya no es el académico lúcido que un día quiso educarnos desde la política, al tiempo que pretendía educar también a una hostil y corrupta clase política. Mockus ya no es el pedagogo obstinado que enseñaba con parábolas y analogía. Mockus es ahora un símbolo.

La enfermedad no la ha matado, el Parkinson no lo ha aislado. Por el contrario, ahora su vida —a pesar del menoscabo de su cuerpo— persiste en seguir enseñándonos ya sin los ejemplos, ya sin las parábolas del pasado. Mockus ya no habla como antes. Tampoco es necesario que lo haga. Ahora su cuerpo es el ejemplo y la parábola materializados. Ayer Mockus no dijo una sola palabra, pero su cuerpo todo nos dejó una bella lección: Mockus está jugando sus últimos días de vida por defender la Paz de cuarenta y seis millones de colombianos.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
This div height required for enabling the sticky sidebar
Esta web utiliza cookies puedes ver aquí la Política de Cookies. Si continuas navegando estás aceptándola.